jueves, 25 de diciembre de 2014

El maestro de Petersburgo

El premio Nobel va soltando supuestas escenas que, transformadas por el proceso creador, servirán a Dostoievski para elaborar Los Endemoniados. Si bien aparece el nombre del autor ruso y otros reales, y el eje de la historia será Nechaev y su grupo asesinando a un partidario arrepentido (en este caso, Pavel, el hijastro de Fiódor Mijáilovich), lo cierto es que dichas escenas no se condicen con la realidad. No es, pues, una novela histórica o biográfica.

Son datos que el autor sudafricano manipula y le sirven de pretexto para reflexionar, por ejemplo, sobre la relación padre - hijo, tanto en su sentido filial como en lo que significa la brecha generacional en materia política, utilizando el marco pre - revolucionario; o para averiguar cómo llega uno a transformarse en terrorista, cuál es esa razón, espíritu o sentimiento que transforma a las personas en seres capaces de considerar a sus semejantes en meros instrumentos de un fin supuestamente superior.

Coetzee, J.M. El maestro de Petersburgo. Debolsillo, Barcelona, 2003 (p. 271).


domingo, 7 de diciembre de 2014

Cambios

El autor chino construye su relato breve basándose en su autobiografía vital, mas no así la intelectual o literaria.

Es decir, sabremos que el personaje fue expulsado del colegio, se alistó en el Ejército de Liberación, ingresó al Departamento de Literatura y escribió Sorgo Rojo (p. 87), que fue llevada al cine, todo lo cual coincide con la vida del autor, pero no se describe su vocación ni influencias, apenas unas cuantas líneas dedicadas a las letras clásicas de su país (p. 36).

De transfondo tenemos a la República Popular China, desde la comunista hasta la que privilegia el éxito económico personal.

Como dice la contraportada, una novela personal, y tal vez por eso nunca antes un final había sido tan chocante.

Mo Yan. Cambios. Editorial Seix Barral S,A. Lima, 2013, páginas 127.