21 junio 2014

Camino de una sola vía

La autora nos presenta la vida del filósofo Walter Benjamin en un drama de ideas que exige del lector tener conocimientos previos del contexto histórico y el pensamiento del personaje, en lo cual no hace concesión alguna.

Es una obra corta y condensada, en la que cada palabra ha sido colocada con deliberada precisión.

Es sumamente meritorio que la obra haya sido elegida por el Servicio Social de Comercio de la Gerencia de Cultura de la República de Brasil, junto a reconocidos escritores de:

  • Argentina, con Roberto Arlt "La isla desierta" (A ilha deserta)
  • Colombia, con José Felix Assad Cuéllar "Tribulaciones de un autor desconcertado, o la saga del espejo constante" (Atribulações de um autor desconcertado, ou a saga do espelho constante)
  • Uruguay, con Álvaro Ahunchain "El último tango" (O último tango)

  • Estas obras, junto con la peruana Sara Joffre "Camino de una sola vía" (Rua de mão única), son presentadas en español y portugués, en una muy cuidada edición.

    Joffre, Sara. Camino de una sola vía. SESC, Rio de Janeiro, 2013 (páginas 45)

    Limónov

    ¿Existe Eduard Limónov? Pensé que era un personaje de novela, pero en internet me enteré que realmente es un escritor y político ruso.

    Nacido en la URSS (1943), hijo de un funcionario de la KGB, en la adolescencia asumió el rol de rebelde sin causa, poeta, bohemio. Abandonó su país para establecerse en New York, donde pasó hambre y luego fue doméstico de un millonario. Sus novelas autobiográficas le ganjeraron un moderado éxito, sobre todo en París.

    17 mayo 2014

    Calígula

    El dramaturgo Camus no me había convencido hasta ahora. Me decepcionó Los endemoniados, y Estado de sitio se me caía de las manos (no lo acabé, aunque me prometí retomarlo algún día). Pero la reciente reposición de Calígula a cargo de Ópalo Asociación Cultural, con Marcello Rivera en el papel principal y Sofía Rocha como Cesonia, me animó a regresar a sus dramas, y ha sido todo una decisión feliz.

    Leo que en 1945, año de su estreno, fue criticada de filosófica (un hombre que decide buscar lo imposible; que asume el rol del destino, arrinconando a los demás hasta generar sus rebelión; que lo desespera lo efímero de la felicidad y el dolor). Es filosófica, por supuesto, pero lo es dentro de la vitalidad y el color de las escenas.

    El hecho de conocer el trabajo actoral de Rivera y Rocha en obras anteriores, y tener simpatía por su siempre eficaz desempeño, hizo que durante la lectura sus rostros fueron los de los personajes y me los imaginé actuando y los aplaudí de pie (tanto, que no sé si vaya a ver la propuesta de Jorge Villanueva, aunque, seguramente, la curiosidad terminará ganándome).

    CAMUS, Albert. Teatro (El malentendido Calígula, Estado de sitio, Los justos). Editorial Losada, Buenos Aires, 1955 (tercera edición), Pág. 262.

    27 abril 2014

    Prohibido entrar sin pantalones

    Novela ganadora de la bienal Mario Vargas Llosa, concedido en Lima, 2014.

    Nuestro premio Nobel la califica de excelente y le dedica El payaso trágico (La República, Lima, 06.04.2014), que me animó a leerla.

    Sin embargo, el doctor Ricardo González Vigil, contrario a su elegante estilo de solo criticar los libros que lo entusiasman, enfila baterías desde el mismo título de su artículo: Premio mayor, novela menor (El Comercio, Lima 14.04.2014).

    Lo cierto es que la novela se deja leer de un tirón y Maiakovski se hace vívido ante nuestros ojos (cierto es, en relación a su entorno histórico y literario, que no es poco decir).

    La disfruté tanto que, no bien la terminé, salí a buscar los poemas del gigante ruso, con el objetivo de algún día yo mismo colocar las comillas textuales, que el autor obvio para no interrumpir el ritmo vertiginoso ... y no se equivocó.

    Bonilla, Juan. Prohibido entrar sin pantalones. Editorial Seix Barral, S.A. Lima, 2014, páginas 382.

    26 diciembre 2013

    La civilización del espectáculo

    II. Breve discurso sobre la cultura

    Publicado el libro, la parte más atacada fue la idea de una élite cultural que estableciera un orden de prelación e importancia de los valores artísticos: ¿Cómo un liberal exigía la presencia de una aristocracia para dirigir a los demás? MVLL solo revelaba con ello su posición de derecha.

    Mal comprendida la idea del premio Nobel peruano.

    Esta élite no está conformada por el nacimiento ni el poder económico, "sino por el esfuerzo, el talento y la obra realizada" (p. 73). Además no se trata de una sola élite o una sola corriente de pensamiento.

    El error está en haber considerado el término cultura en su acepción antropológica (en la que todas las manifestaciones son respetables) con aquella vinculada a la civilización, en el que hay niveles de calidad.

    22 diciembre 2013

    El héroe discreto

    Si en las últimas novelas la Historia (sí, con H mayúscula) atravesaba sus textos (pensemos en El Paraíso en la otra esquina, La fiesta del Chivo, El sueño del celta y, de manera tangencial, Travesuras de la niña mala), pareciera que en El héroe discreto MVLL propuso como base las noticias amarillas y policiales que de cuando en cuando acaparan el interés nacional.

    ¿Recuerdan hace algunos años la noticia del nonagenario que se casó con su ama de llaves, despertando la guerra mediática de los dos hijos que alegaban aprovechamiento de su demencia senil para quedarse con la fortuna familiar?

    Mientras leía la novela otra noticia copó los titulares, la del hijo que había planeado atentar contra su padre hotelero (la experiencia de leer en la novela lo que sucedía paralelamente en la realidad ya me había sucedido mientras leía La fiesta del Chivo en la parte que los hermanos del tirano muerto regresaban de improviso justo cuando Vladimiro Montesinos aterrizaba en Perú desencadenando su búsqueda encabezada por el propio presidente Fujimori).

    Aunque en la nueva novela MVLL utilice historias paralelas y técnicas de cambio de tiempo y lugar, lo cierto es que El héroe discreto se lee de manera muy amena, sin baches ni exigir mucho al lector.

    El autor ha dicho que es su novela más optimista, básicamente porque retrata el despegue económico, pero sin dejar de anotar los contrastes sociales.

    Particularmente, al inicio me entusiasmó mucho la línea argumental dedicada a Edilberto Torres. Lamentablemente solo quedó ahí. Por ejemplo, no termina de convencer cuando la psicóloga sentencia que dicho señor existe y no es un desvarío mental de Fonchito. ¿Puede un profesional dar tal seguridad sin pruebas físicas? Si bien ello le sirve a la novela para crear cierta ambigüedad, parece un recurso muy básico, como cuando el padre O´Donovan elude por varios días en reporte de la entrevista con Fonchito creando una expectativa desproporcionada frente a los resultados. La irracionalidad pareciera no ser el fuerte de MVLL.

    Fuera de ello, todas las demás líneas argumentales atrapan al lector y crean personajes entrañables, como el de Felícito Yanaqué, con quien uno no puede dejar de simpatizar, afianzando otros, como el de don Rigoberto (que en cada obra nos cae mejor), en diciembre 2013.

    Vargas Llosa, Mario. El héroe discreto. Santillana S.A., Alfaguara, Lima, setiembre 2013, p. 383

    09 junio 2013

    Largo viaje hacia la noche

    Acto segundo (primera escena). Mary.- (...) Aunque supongo que la vida le ha hecho así y que no puede evitarlo. Nadie puede pasar por alto lo que le hace la vida. Las cosas suceden sin que te des cuenta y luego se interponen entre lo que eres y lo que te gustaría ser hasta que acabas por no ser tú mismo (p. 117).

    Me gustó la obra escrita, que leí poco antes de ver su escenificación (2013, mayo). Entiendo los recortes, hechos con mucha sabiduría, pues condensan las imágenes y aumentan su fuerza. El mejor ejemplo de ello es el final.

    Lo único que me pareció innecesario fue la presencia fantasmal de Eugene (aunque siempre valoro el riesgo de los directores al introducir elementos de su propia cosecha).

    Todavía espero ver El emperador Jones, la primera obra que leí de O´Neill y una de las que más me han impresionado.

    Alonso Cueto ha escrito un comentario sobre la obra y la puesta en escena, que, obviamente, me exime de alargar la página.