17 julio 2021
Karl Marx: su vida y su entorno
10 julio 2021
Gardel
La primera vez que viajé a Buenos Aires lo segundo que hice, no bien tuve un momento libre de trabajo, fue visitar la casa del Morocho de Abasto. Luego, en avenida Corrientes compré varias revistas, entre ellas Todo es Historia, director Félix Luna, No.522 (enero 2011): Los amores de Gardel.
La lectura de la biografía del cantor argentino me ha dado pie para ver sus películas. Años atrás había pocos lugares donde conseguirlas, siempre en formado CD (aunque me sorprendió encontrarlas en ambulantes de la avenida Sáenz Peña - Callao). Ahora son accesibles en YouTube. Las estoy viendo en orden cronológico.
Felipe Pigna nos hace lamentar la desaparición del cortometraje La casa es seria (París, octubre 1932). Cuenta la historia de Juan Carlos Romero (Carlos Gardel), que asedia sin descanso a Carmen Rivera (Imperio Argentina) hasta que la muchacha cede. Se citan para la noche. Ella lo dejará entrar a su dormitorio, pero deberán tener mucho cuidado porque es un alojamiento para jovencitas. Conforme lo acordado, él llega puntual y silba para que le arroje la llave, pero desde la distintas ventanas recibe una lluvia de llaveros:
"[...] dándole la excusa a Carlitos para lucir su sonrisa cachadora y decir: «¿Y esto es una casa seria? ¡Mi Dios!»." nos dice Pigna.
Leído en julio 2021.
Pigna Felipe. Gardel. Planeta, Buenos Aires, 2020
29 junio 2021
Manifiesto del Partido Comunista
Me gusta mucho esta edición física, con notas a pie de página de Engels y notas finales de los editores.
El libro abre con fotos de los autores y a lo largo del texto se intercalan ilustraciones de la portada de la primera edición, que antecede a la famosa "Un fantasma recorre Europa" (p. 31); una página del manuscrito original -las dos primeras líneas escritas por su esposa Junny Marx- (entre p. 54 y 55); y nuevamente la portada original de 1848, esta vez a color (entre p. 60 y 61).
Continúa con los prefacios a la edición alemana de 1872, rusa de 1882, alemana de 1883 -a partir de entonces, solo firmada por Engels-, inglesa de 1888, alemana de 1890 (una de las que más me gusta), polaca de 1892, italiana de 1893.
A partir de la edición alemana de 1883, Engels reconoce que pertenece única y exclusivamente a Marx la idea fundamental del Manifiesto; esto es:
que la producción [régimen] económica de la producción y la estructuración social que de ella se deriva necesariamente en cada época histórica constituye la base sobre la cual descansa la historia política e intelectual de esa época; que, por tanto, toda la historia [de la sociedad] (desde la disolución del régimen primitivo de propiedad común de la tierra) ha sido una historia de lucha de clases, de lucha entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, en las diferentes fases del proceso social; y que ahora esta lucha ha llegado a una fase en que la clase en que la clase explotada y oprimida (el proletariado) no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime (la burguesía), sin emancipar, al mismo tiempo y para siempre, a la sociedad entera de la explotación, la opresión y las luchas de clases [...]
En la edición alemana de 1888, Engels, ampliándolo un poco más, nos vuelve a contar que el Manifiesto fue publicado como programa de la Liga de los Comunistas.
Dentro del libro, el prefacio alemán de 1890 es uno de las partes que más me gusta. "El Manifiesto tiene su propia historia" (p. 19), nos dice Engels. Habla de su recepción inicial, muy entusiasta. Luego, su desplazamiento a segundo plano. Después, su recuperación. Aún así, la Asociación Internacional de los Trabajadores, a fin de incluir "a las tradeuniones inglesas, a los proudhonianos franceses, belgas, italianos y españoles, y a los lassalleanos alemanes", no podía partir de los principios expuestos en el Manifiesto. Debía, pues, tener un programa diferente, el cual fue elaborado por Marx como preámbulo del Estatuto de la Internacional. 19-20). En las últimas líneas destaca la nota final 25:
25. El Congreso de Ginebra de la Primera Internacional fue llevado a cabo del 3 al 8 de septiembre de 1866. Asistieron a este congreso sesenta delegados representando al Congreso General y a las diferentes secciones de la Internacional como también a las sociedades de obreros de Inglaterra, Francia, Alemania y Suiza. Hermann Jung fue el presidente. “Instrucciones para los delegados del Congreso General Provisional en diferentes asuntos”, de Marx, fue leído en el congreso como informe oficial del Congreso General. Los proudhonianos, que eran dueños de una tercera parte de los votos en el congreso, se opusieron a las “Instrucciones” de Marx con un programa que abarcaba todos los rubros de la agenda. Sin embargo, los defensores del Congreso General se impusieron en la mayor parte de los problemas sometidos a discusión. El congreso adoptó seis de los nueve puntos contenidos en las “Instrucciones” como sus resoluciones: sobre una unión internacional de fuerzas, sobre la sanción legal de la jornada de 8 horas de trabajo, sobre el trabajo de los niños y las mujeres, sobre la labor cooperativa, sobre los sindicatos y sobre el ejército permanente. El Congreso de Ginebra también aprobó los Estatutos Generales y Reglamentos Administrativos de la Asociación Internacional de los Trabajadores.
El Congreso obrero de París — El Congreso de Trabajadores de la Internacional Socialista fue llevado a cabo en París del 14 al 20 de julio de 1889, y fue, en realidad, el congreso para la fundación de la Segunda Internacional. Antes del congreso los marxistas dirigidos directamente por Engels mantuvieron una persistente lucha oponiéndose a los oportunistas franceses (posibilistas) …
Está compuesto de cuatro capítulos muy cortos y de fácil lectura.
Capítulo I Burgueses y proletarios
"La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases.
Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases beligerantes.
En las anteriores épocas históricas encontramos casi por todas partes una completa división [estructuración] de la sociedad en diversos estamentos, una múltiple escala gradual de condiciones sociales. En la antigua Roma hallamos patricios, caballeros, plebeyos y esclavos; en la Edad Media, señores feudales, vasallos, maestros, oficiales [de gremios] y siervos y, además, en casi todas estas clases todavía encontramos gradaciones especiales." (p. 32-33)
Capítulo II Proletarios y comunistas
Se nos ha reprochado a los comunistas el querer abolir la propiedad personalmente adquirida, fruto del trabajo propio, esa propiedad que forma la base de toda libertad, de toda actividad, de toda independencia individual. (p. 51)
III. Literatura socialista y capitalista
IV. Actitud de los comunistas ante los diferentes partidos de oposición.
“En Alemania, el Partido Comunista lucha de acuerdo con la burguesía, en tanto que esta actúa revolucionariamente contra la monarquía absoluta, la propiedad territorial feudal y la pequeña burguesía reaccionaria.
Pero jamás, en ningún momento, se olvida este partido de inculcar a los obreros la más clara conciencia del antagonismo hostil que existe entre la burguesía y el proletariado, a fin de que los obreros alemanes sepan convertir de inmediato las condiciones sociales y políticas que forzosamente ha de traer consigo la dominación burguesa en otras tantas armas contra la burguesía, a fin de que, tan pronto sean derrocadas las clases reaccionarias en Alemania, comience inmediatamente la lucha contra la misma burguesía.
[…]
En resumen, los comunistas apoyan por doquier todo movimiento revolucionario contra el régimen social y político existente.
En todos los movimientos ponen en primer término, como cuestión fundamental del movimiento, la cuestión de la propiedad, cualquiera sea la forma más o menos desarrollada que esta revista.
En fin, los comunistas trabajan en todas partes por la unión y el acuerdo entre los partidos democráticos de todos los países.
Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar.” (p. 76-77)
Leído en abril 2021, después de las elecciones generales que ganaron Perú Libre (Pedro Castillo Terrones) y Fuerza Popular (Keiko Fujimori Higuchi).
Antes de fin de año, pretendo continuar con la Agonía de Mariátegui, de Flores Galindo, y Esencia de la democracia, de Kelsen.
Marx, Carlos y Engels Federico. Manifiesto del Partido Comunista. Ediciones en Lengua Extranjera. Pekin, 1971 (tercera reimpresión)
26 mayo 2021
M. El hijo del siglo
Seguimos la vida y la época de Mussolini, desde que funda los Fasci italiani di combattimento (Milán, 1919) hasta el momento que se encumbra en la jefatura del gobierno y disuelve el Parlamento (Roma, 1924). No fue un camino fácil. Tuvo que controlar varias facciones al interior de la organización. Contrario a lo que pudiera pensarse, el fascismo era un movimiento descentralizado. Convertirlo a partido le costó al Duce hacer concesiones propias de un buen negociante, aunque sin muchas intenciones de cumplir los acuerdos.
Existen momento tragicómicos. Si el Rey hubiera autorizado el estado de sitio, la marcha sobre Roma habría acabado en una desbandada de brabucones. Pero mucho más fuerte era la imagen de tropas contundentes que había sabido proyectar Mussolini que la realidad misma. Mucho se ha criticado a Víctor Manuel III su falta de carácter, pero también pudo ser la actitud de un monarca constitucional que no deseaba derramar sangre y trataba de dejarse llevar por los caminos de la democracia, aunque la italiana exigía más un condutcor.
En cambio, la muerte del diputado Matteotti, y la de muchos dirigentes, muestran el lado suicida de un país que toma esta opción (ya sea de Izquierda o Derecha).
Cómo se explica que una sociedad tolere y hasta llegue a venerar a un grupo violento y extremista. Sencillamente, porque se entiende que está combatiendo a otro grupo violento: los comunistas de aquella época, cuyo excesos, tanto en huelgas como en prepotencia individual y grupal, pero sobre todo, en la amenaza de una revolución -amenaza muy presente debido a la entonces reciente Revolución rusa-), generó simpatía por el opositor fascista.
Ello nos debe hacer reflexionar, pues con mucha facilidad se llama fascista al político de ideas derecha extrema, pero que carece de cualquier ánimo violentista. Esto es último hace la diferencia.
Propio de un historiador, es una biografía en el que hasta los pensamientos se encuentran documentados.
Scuratti, Antonio. M. El hijo del siglo. Alfaguara, 2020.
08 mayo 2021
Eloísa está debajo de un almendro
04 abril 2021
El caso Banchero
Su rostro amoratado, con ensañamiento en los ojos, parecía el de un boxeador duramente castigado. Y es que estando boca abajo, amarrado de pies y manos, y a veces con la cabeza ligeramente levantada, tres veces había recibido en la parte posterior del cráneo el peso de una escultura de siete kilos. Pero no fueron los golpes de cara contra el suelo lo que realmente lo mató, sino las dos fuertes cuchilladas que penetraron los costados hasta romperle las vértebras.
"En el suelo húmedo arcilloso veíanse muchas huellas de pies; pero como los policías habían ido y venido por el sendero, yo [Watson] no acertaba a comprender cómo mi compañero [Holmes] podía abrigar esperanzas de descubrir allí algo de interés.[...].
—Ha sido usted muy amable viniendo. Lo he dejado todo intacto.
—¡Salvo eso! —le contestó mi amigo [Holmes], apuntando hacia el sendero—. Ni aunque hubiera pasado por ahí una manada de búfalos podría haberlo revuelto más."
"Los guardias civiles de Chaclacayo franquearon el paso a todos. Pronto no hubo dónde estacionar en la casa de campo. Si existieron otras huellas de neumáticos, aparte de las impresas ese día por el Pontiac de la víctima y por el automóvil de Cerruti, quedaron pulverizadas por los desordenados visitantes."
11 febrero 2021
El gran Gatsby
Desde que la leí, a mediados de los ochenta (siglo XX) se convirtió en uno de mis libros favoritos. Seguramente tendría dieciocho o veinte años. Todavía conservo la edición Plaza & Janés S.A., serie Rotativa, 1971, en la excelente traducción de E. Piñas. Para valorar su trabajo, basta citar el capítulo III, p. 69 (casi llegando al capítulo IV):
"A las ocho, cuando las oscuras avenidas de los Forties estaban llenas de temblorosos taxis, alineados de cinco en fondo, rumbo al distrito teatral, sentía que mi corazón naufragaba. En el interior de los taxis se veían confusas siluetas tiernamente abrazadas, sonaban ráfagas de armoniosas canciones, estallaban risas provocadas por ininteligibles chistes, o brillaban las móviles brasas de los cigarrillos dibujando extraños jeroglíficos. Imaginando que también yo me precipitaba hacia la alegría y compartía si íntima excitación, les expresaba interiormente mis mejores deseos."
Esta misma escena, traducida por Justo Navarro para editorial Anagrama (2011), queda así:
"A las ocho, otra vez, cuando la calzada en penumbra de las calles Cuarenta se llenaba de la agitación de los taxis, en filas de cinco, que iban a la zona de los teatros, sentía una opresión en el corazón. Se unían las siluetas en el interior de los taxis a la espera de reemprender la marcha, cantaban las voces, chistes que yo no oía provocaban risas, y cigarrillos encendidos trazaban ininteligibles espirales. Imaginando que yo también corría hacia la alegría y compartía su entusiasmo más íntimo, les deseaba lo mejor."
El texto original dice:
"Again at eight o'clock, when the dark lanes of the Forties were five deep with throbbing taxi−cabs, bound for the theatre district, I felt a sinking in my heart. Forms leaned together in the taxis as they waited, and voices sang, and there was laughter from unheard jokes, and lighted cigarettes outlined unintelligible 70 gestures inside. Imagining that I, too, was hurrying toward gayety and sharing their intimate excitement, I wished them well."
En alguna parte leí que Fitzgerald consideraba una debilidad de la novela no haber desarrollado el ascenso económico de Gatsby. Seguramente ello le hubiera tomado por lo menos un capítulo más. Pero hubiera sido absolutamente innecesario.


