Empecé a leerla en diciembre de 2014 y la terminé en enero 2015. Novela política, histórica, sumamente interesante.
"El
joven había sido uno de los dos militantes del partido social-revolucionario
que habían atentado contra el embajador alemán en Moscú, con la intención de
boicotear la polémica paz con Alemania que los bolcheviques habían firmado en
Brest-Litovsk, a principios de 1918. La víspera del juicio, después de leer
unos poemas escritos por el joven, Liev Davídovich había pedido reunirse con
él. Aquella noche hablaron durante horas sobre poesía rusa y francesa
(coincidieron en su admiración por Baudelaire) y sobre la irracionalidad de los
métodos terroristas (si con una bomba se resuelve todo, ¿para qué sirven los
partidos, para qué la lucha de clases?), al cabo de las cuales Blumkin había
escrito una carta en donde se arrepentía de su acción y prometía, si era perdonado,
servir a la revolución en el frente que se le designara." (p. 80)